La mayoría de los salones se conforman con un solo plafón y lo dan por terminado. Por eso, muchos salones se sienten planos y desigualmente iluminados por la noche. La solución es superponer tres tipos de luz en lugar de depender de una sola fuente.
1. La luz ambiental establece la base
Esta es la iluminación general de la habitación, generalmente una lámpara de araña o un colgante centrado en la habitación, o plafones si su techo es bajo. Si puede, póngale un regulador de intensidad; la luz ambiental debe ser ajustable de brillante (limpieza, reuniones) a suave (noche de cine).

2. Luz de tarea para lectura y actividades
Las lámparas de pie y de mesa junto a los asientos se encargan de esta tarea. Una lámpara junto a cada sillón de lectura o extremo del sofá es la mejora más sencilla que la mayoría de los salones necesitan; vea nuestras lámparas de mesa y de pie para opciones de tamaño adecuado para colocar junto a los muebles sin abarrotar.

3. La luz de acento añade profundidad
Los apliques de pared, las luces para cuadros o la iluminación LED de tira detrás de una consola multimedia crean profundidad y sombra que hacen que una habitación parezca más grande y más cuidada. Nuestra colección de apliques de pared funciona bien flanqueando una chimenea o una pared multimedia.

Una sencilla lista de verificación para la habitación
- Un artefacto de luz ambiental, idealmente regulable
- Al menos dos lámparas de luz de tarea cerca de los asientos
- Una capa de acento: apliques, luces para cuadros o tiras de LED ocultas
- Bombillas de luz blanca cálida (2700-3000K) en toda la estancia para un tono cohesivo y acogedor
Si solo va a hacer un cambio este mes, añada la segunda lámpara. Es la forma más barata y rápida de evitar que un salón se sienta como un único foco en una caja oscura.